martes, 9 de agosto de 2011

ENCUENTROS EN MONTÁNCHEZ 2011. AVANCE DE PROGRAMACIÓN

Rafael Álvarez "El Brujo" con su nueva obra "Mujeres de Shakespeare"

Jueves 1 de Septiembre



ALBADULAKE con "Tres en Caja"

Viernes 2 de septiembre








miércoles, 18 de agosto de 2010

GASTRONOMÍA EN LOS ENCUENTROS EN MONTÁNCHEZ

GASTRONOMÍA EN LOS ENCUENTROS EN MONTÁNCHEZ

Encuentros gastronómicos en la bodega de la Casa de las Nogalas; degustación de platos y tapas de la comida árabe tradicional

(del 27 al 29 de agosto).




Menú:
- Berenjenas Zaalouk
- Cordero a la sefardí
- Cuscús de vegetales
- POSTRE: Helado de miel y dátiles

El precio será de 13€ (IVA incluido).

lunes, 26 de julio de 2010

RAFAEL ÁLVAREZ "EL BRUJO" presenta "EL TESTIGO" (ENCUENTROS EN MONTÁNCHEZ 2010)

SÁBADO 28 DE AGOSTO A LAS 22:00h EN EL CASTILLO
RAFAEL ÁLVAREZ "EL BRUJO" presenta "EL TESTIGO"

EL BRUJO POR MARTINETES
Tiene chispa esta adaptación teatral de El testigo, interpretada por Rafael Álvarez, El Brujo. Fernando Quiñones, su autor, traza la biografía de Miguel Pantalón, imaginario cantaor gaditano genial, inconstante y revirado, mezcla de Aurelio Sellés y de Ignacio Espeleta, aquel que cuando Lorca le preguntó en qué trabajaba, le dijo: "Yo, señor, soy de Cádiz". A través suyo, Quiñones nos habla del duende, de la diferencia entre dominar el cante y estar poseído por él: "Cuando se le montaba el arte encima parecía que estaban cantando cinco", dice Juan, su biógrafo, encarnado por El Brujo. En 'El testigo', Álvarez tiene sandunga. No canta, pero clava el texto Al intérprete cordobés también se le monta el arte: si fuera un cante, sería el martinete, porque va siempre solo y por derecho. Es nuestro mayor narrador oral,
ahora que Pepe Rubianes le ha dejado sin competencia.
Entre lo que él hace y lo que hacen los monologuistas.com hay la misma distancia que entre una saeta disparada al paso y unas sevillanas bailadas para la Embajada de Estados Unidos. El relato de Quiñones le va al pelo: este Pantalón del que nos habla es primo carnal del quincallero de La taberna fantástica, tataranieto del Lazarillo, frugal como San Francisco y Quijote alucinado. Vistos uno detrás de otro, sus personajes mejores dibujan el árbol genealógico de esa rara pareja que hacen el hambre y el arte.
En El testigo, El Brujo tiene sandunga. No canta, pero clava el texto como
Enrique El Mellizo la malagueña, lo llena de intenciones,
apura su humor lacerante y el público de a diario se lo aplaude largo.
JAVIER VALLEJO (el País)

SOBRE LA OBRA "EL TESTIGO" (Por El Brujo)
Conocí a Fernando Quiñones en los años setenta. Daba unos recitales de cante y poesía acompañado a la guitarra por otro gran poeta de su generación: Félix Grande.
Me invitaron a recitar con ellos unos poemas (Eran poetas andaluces contemporáneos suyos, entre los que recuerdo especialmente a Pedro García Baena). El acto fue en el colegio mayor de San Juan Evangelista de Madrid. Quiñones me bautizó después y me presentó al público diciendo: es una rapsoda. Los cantaores flamencos son rapsodas
y Fernando Quiñones era poeta y rapsoda.

Era un hombre especial. Su físico era chocante: Ni guapo ni feo. Raro. Su voz todavía la recuerdo. Cierro los ojos leyendo el texto de "El testigo" y puedo oírla. Cuando leí por primera vez "El testigo" oí LA VOZ. Me ocurrió hace años cuando hice "La taberna fantástica". Y nunca más. Ese es el motivo real por el cual yo estoy involucrado en este trabajo. Además, es una deuda antigua. El flamenco fue para mí un ritual de iniciación al arte y fue un método secreto para ganar seguridad cuando comencé a trabajar en el teatro.
A los tonos y a los gritos del cante yo les debo mucho como actor.
Mi voz se permeó de todo ello, como de todo lo que oí en mi infancia en Andalucia.

Todavía suena todo eso en mi memoria como las campanas de la iglesia de mi pueblo. Al misterio que encierra el canta jondo le debo más, pero eso no puedo explicarlo aquí. Tengo que hacerlo en el escenario, con el texto de Fernando Quiñones. A lo largo de dos meses de ensayo he ido descubriendo cada vez más matices y sabiduría poética, y sentido del ritmo, y de la medida, y delicadeza, en este aparente costumbrismo que encubre en el texto de Quiñones, algo más que está debajo de la fachada: el conocimiento profundo y el estilo de un grandisimo escritor. No me extraña en absoluto que Borges le apreciara sobremanera.

Espero estar a la altura de las circunstancias y vengo aquí con el respeto y la reverencia que me inspiran tanto el cante como la mestróa literaria de un hombre que supo transmutar su devoción por el cante en filosofía, poesía y gracia. Cuando Francisco Ortuño (Al que agradezco que pusiera en mis manos esta joya), me dijo que este texto era la elevación del flamenco a la categoría de pensamiento yo no sabia lo que estaba diciendo. Aunque la frase me gustó. Por quedar bien le dije: Por supuesto. Y me quedé pensando... pero de verdad que no lo sabía. Hoy, después de haber estudiado "El testigo",
yo puedo asegurar que el cante ya es en si mismo pensamiento.

El cante está elevado cuando se hace presente a través de alguien como Miguel Pantalón, El cante es el diamante de la India, como ha dicho Fernando Quiñones.
Ya ha habido algunos cantaores que han ido desde Andalucía hasta la India buscándolo. Pero ¿QUés es ese diamante? ¿Que secretos encierra? Y un Miguel Pantalón ¿Dónde calza hoy día, un Miguel Pantalón? Espero que después pueda usted mismo estas preguntas. O o. Yo ya me tengo que ir yendo porque empieza la función. Con su permiso antes voy a tomarme una copita. El golpe de viento es malo para la voz. Pero... ya está.... ¡Voy! Empieza la función.
Rafael Álvarez


BIOGRAFÍA
Nace En Lucena (Córdoba) Pasa gran parte de su infancia en Torredonjimeno (Jaén) Se traslada a Madrid para estudiar Derecho y es en los Colegios Mayores donde toma contacto por primera vez con el mundo del teatro. Es titulado por la Real Escuela Superior de Arte Dramático. Su actividad con el teatro se inicia en el Corral de Comedias del Colegio Mayor Universitario San Juan Evangelista en el año 1970; con el montaje El juego de los insectos, de los hermanos Kappeck; dirigido por José Luis Alonso de Santos. A partir de este momento colabora habitualmente en montajes teatrales de diversas compañías como Tábano, TEI, (Teatro Experimental independiente) y Teatro Libre de Madrid.

En 1988 funda junto con José Luis Alonso de Santos, Gerardo Malla y Jesús Cimarro, la productora de teatro, Pentación, S.A. y en 1995 funda, junto a Mª José Norte, su propia productora, Producciones El Brujo, S.L. dedicada a la distribución
y la producción de teatro y audiovisuales.

Desde su primera colaboración en 1969 en el montaje La escuela de los bufones, de Michel de Ghelderode, ha participado en numerosos montajes como El juego de los insectos, de los Hermanos Kappeck y El horroroso crimen de Peñaranda del Campo, de Pío Baroja, ambos dirigidos por José Luis Alonso de Santos. Ha protagonizado La taberna fantástica, de Alfonso Sastre, dirigido por Gerardo Malla; Pares y Nines, de José Luis Alonso de Santos; Lazarillo de Tormes, en versión de Fernando Fernán Gómez; El pícaro: aventuras y desventuras de Lucas Maraña, de Fernando Fernán Gómez; La sombra del Tenorio, de José Luis Alonso de Santos; La dulce Casina, de Plauto, en versión y dirección de Alonso de Santos; Anfitrión, dirigido por José Luis Alonso de Santos; El avaro, de Moliere, coproducción con Fila 7, dirigido por José Carlos Plaza; El contrabajo, de Patrick Süskind, que dirigió él mismo junto a José Pascual; Arcipreste, basado en El Corbacho, de Alfonso Martínez de Toledo, con versión libre de Alberto Miralles y adaptado y dirigido por Rafael Álvarez; San Francisco, juglar de Dios, de Dario Fo y Una noche con El Brujo, dirigidos por el propio Rafael Álvarez.

Desde el año 1986 compagina su actividad teatral con el cine y con la televisión, participando en películas como El Crack, de José Luis Garci; La taberna fantástica, Don Juan mi querido fantasma, de Antonio Mercero; La leyenda de la doncella, de Juan Pinzas; Alma gitana, de Chus Gutiérrez; Amores que matan, de Juan Manuel Chumilla; La duquesa roja, de Paco Betriu; Niño nadie, de José Luis Borau; Pajarico, de Carlos Saura; y recientemente la adaptación de Fernando Fernán Gómez para el cine, Lázaro de Tormes,
película galardonada con dos Goyas de la Academia de Cine español.

En televisión destacamos Vísperas, de Manuel Andújar, Juncal, de Jaime de Armiñán;
Brigada Central, de Pedro Masó y Maquinavaja.

Ha llevado sus espectáculos por los festivales más importantes de España y los más reconocidos de países como Bélgica, Francia, Portugal, Italia, México, Venezuela...

Como reconocimiento a su carrera, Rafael Álvarez ha recibido numerosos premios, entre los que destacan el Premio Ícaro, concedido por Diario 16, el Premio De Antena 3 a la mejor interpretación teatral (1985), por su trabajo en Lazarillo de Tormes; Premio El Espectador y La Crítica 1986, por La Taberna Fantástica, Premio Asociación de Espectadores Ciudad de Alicante en 1986 y 1994, por Lazarillo de Tormes; Premio Ercilla de Bilbao 1996 a la Mejor Interpretación por La sombra del Tenorio; Premio Meliá Parque al Mejor Actor por Anfitrión; Premio Cadena COPE, Ilustres de Baracaldo 1999 por El Contrabajo; y Premio Canal Sur al Mejor Espectáculo teatral 2000 por Arcipreste.

En diciembre de 2002 se le concedió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, máximo galardón que concede el Ministerio de Cultura
y que SS.MM. los Reyes de España entregaron en septiembre de 2003.

JOSÉ MERCÉ en concierto para inaugurar los ENCUENTROS EN MONTÁNCHEZ 2010

MIÉRCOLES 25 de AGOSTO a las 22:00h en EL CASTILLO
JOSÉ MERCÉ en concierto

José Soto Soto (José Mercé) nació en el flamenco barrio de Santiago de Jerez de la Frontera en 1955. Bisnieto de Paco Luz y sobrino de Manuel Soto “Sordera”, patriarca del flamenco local, tras cantar de niño en la Escolanía de la Basílica de La Merced de su ciudad (de ahí le viene el nombre artístico), sus primeros pasos artísticos los dio en los Jueves Flamencos de Jerez y en el tablao gaditano La Cueva del Pájaro Azul, según indica José Manuel Gamboa en su libro Guía Libre del Flamenco.

A los 13 años llegó a Madrid para grabar su primer disco producido por Manuel Ríos Ruiz, que más tarde escribiría: “La consolidación de José Mercé como la nueva figura del cante significa para Jerez de la Frontera la continuidad del milagro jondo”. En la capital cantó en el tablao Torres Bermejas y después en la compañía de Antonio Gades, participando en 1981 en la película Bodas de sangre, de Carlos Saura. Más tarde colaboró con el Ballet Nacional, ganó el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba en 1986 y volvió a trabajar con Saura en el filme Flamenco en 1995.

José Mercé ha grabado 17 discos desde su debut en 1968 con Cultura jonda 14. Bandera de Andalucía. Años más tarde llegaron trabajos importantes como Verde junco (1983) junto a Tomatito y Enrique de Melchor, Caminos reales del cante (1987), Hondas raíces (1991) y Desnudando el alma (1994). En 1998 comenzó su salto a la popularidad con el álbum Del amanecer, producido por Vicente Amigo y que, según el flamencólogo José Manuel Gamboa, “convirtió a José Mercé en un artista de masas, colocándolo a la cabeza de la movida jonda”. Después el éxito aumentó con Aire (2000) que alcanzó el Doble Platino y Lío (2002), que el propio Mercé define como “un disco hecho con el corazón”. Más tarde llegaron Confí de fuá (2004), Lo que no se da (2006), un Grandes éxitos (2007) y Ruido (2010). De estos discos, José Mercé ha vendido más de 600.000 ejemplares en la última década, convirtiéndose en el mayor fenómeno que ha dado el flamenco en los tiempos recientes. En febrero de 2010, Mercé recibió la Medalla de Andalucía, distinción honorífica que reconoce los méritos excepcionales del cantaor.

A lo largo de su carrera, José Mercé ha mantenido la esencia pura del cante y la ha mezclado con versiones de Manu Chao (Clandestino), Luis Eduardo Aute (Al alba), Víctor Jara (Te recuerdo Amanda), Louis Armstrong (Qué bonito es vivir), Pablo Milanés (El breve espacio en que no está), los Pop Tops (Mammy blue) y, últimamente, Joan Manuel Serrat (Nana de la cebolla), incluída en su último álbum Ruido.

Publicado en mayo de 2010, compuesto (excepto Nana de la cebolla) y producido por Isidro Muñoz, Ruido es una de las obras mayores de José Mercé. Es un álbum que se sostiene con una o dos guitarras, percusión, bajo y coros, suficientes para enmarcar la impresionante voz del cantaor. Pureza flamenca que se reflejan en bulerías, tangos, alegrías, rumba y canción, sin olvidar el cante grande como la soleá. Son los signos de identidad de un artista que ha sabido transmitir como ninguno que el flamenco es para todos, llevándolo a la máxima popularidad sin perder esencia ni jondura.



José Mercé publica Ruido, su nuevo disco y una de sus obras cumbre.

El 4 de mayo, José Mercé publica Ruido, su nuevo álbum y una de sus obras mayores. Es el 17º disco de su carrera, que comenzó cuando a los 13 años apareció su primer trabajo en 1968. A lo largo de este tiempo, especialmente desde que en 1998 lanzó Del amanecer, José Mercé ha logrado algo tan difícil como conseguir que el flamenco sea para todos, llevarlo a la máxima popularidad sin perder alma ni jondura. Así es Ruido.

Desde que el disco comienza con Amanecer, se adivina que estamos ante una obra importante de José Mercé. Producido de manera magnífica y esencial por Isidro Muñoz, el álbum continúa con Ruido, la canción que le da título por bulerías y que confirma el espíritu del trabajo: una o dos guitarras, percusión, bajo y coros son suficientes para sostener la impresionante voz de José Mercé. Pureza flamenca con excelentes canciones de Isidro Muñoz, que firma todo el disco excepto el cierre con la emblemática Nana de la cebolla.

En Ruido hay bulerías (Ruido, La llave, Fe), tangos (De rima en rama), alegrías (Pan y pico), rumba (Todos seremos), sin olvidar el cante grande como la soleá (Vengo de donde no estuve) y añadiendo una impresionante versión de la Nana de la cebolla con letra del poeta Miguel Hernández y música de Alberto Cortez, que recrea la que realizó Joan Manuel Serrat en 1972 con las colaboraciones especiales de Pasión Vega y Carlos Sanlúcar.

Acompañando a José Mercé en el disco están Diego del Morao, Dani de Morón, Juan Carlos Romero y Manuel Morao a las guitarras; Ramón Porrina, Cepillo y Paquito González a las percusiones; M. Nieto, M. Vargas y Yersi a los bajos y contrabajos; Jesús Cayuela al piano y voces como las de La Tana a los coros. Mención aparte merece la delicada y exquisita producción de Isidro Muñoz, que ya trabajó con el cantaor en los discos Aire y Confí de fuá y que también ha firmado álbumes definitivos con Manolo Sanlúcar (Tauromagia) y Arcángel (Ropavieja), entre muchos otros.

Ruido es lo nuevo de José Soto Soto (José Mercé), nacido en el flamenco barrio de Santiago de Jerez de la Frontera en 1955. Bisnieto de Paco Luz y sobrino de Manuel Soto “Sordera”, tras cantar de niño en la Escolanía de la Basílica de La Merced de su ciudad (de ahí le viene el nombre artístico), a los 13 años llegó a Madrid para grabar su primer disco, acompañado por las guitarras de Luis Habichuela y Enrique de Melchor. En la capital cantó en el tablao Torres Bermejas y después en la compañía de Antonio Gades, participando en 1981 en la película Bodas de sangre, de Carlos Saura. Más tarde colaboró con el Ballet Nacional, ganó el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba en 1986 y volvió a trabajar con Saura en Flamenco en 1995.

A lo largo de su carrera, José Mercé ha grabado 17 discos desde su debut en 1968 con Cultura jonda 14. Bandera de Andalucía. Años más tarde llegaron trabajos importantes como Verde junco (1983) junto a Tomatito y Enrique de Melchor, Caminos reales del cante (1987), Hondas raíces (1991) y Desnudando el alma (1994). En 1998 comenzó su salto a la popularidad con el álbum Del amanecer, producido por Vicente Amigo y que, según el flamencólogo José Manuel Gamboa, “convirtió a José Mercé en un artista de masas, colocándolo a la cabeza de la movida jonda”. Después el éxito aumentó con Aire (2000) que alcanzó el Doble Platino, Lío (2002), Confí de fuá (2004), Lo que no se da (2006) y un Grandes éxitos (2007). De estos discos, José Mercé ha vendido más de 600.000 ejemplares en la última década, convirtiéndose en el mayor fenómeno que ha dado el flamenco en los últimos tiempos.

A lo largo de su carrera, José Mercé ha mantenido la esencia pura del cante y la ha mezclado con versiones de Manu Chao (Clandestino), Luis Eduardo Aute (Al alba), Víctor Jara (Te recuerdo Amanda), Louis Armstrong (Qué bonito es vivir), Pablo Milanés (El breve espacio en que no está) o los Pop Tops (Mammy blue). Todo manteniendo esa profundidad que hizo decir un día al crítico y flamencólogo Manuel Ríos Ruiz: “La consolidación de José Mercé como nueva figura del cante significa para Jerez de la Frontera la continuidad del milagro jondo”. El 4 de mayo de 2010 y tras recibir hace pocos días la Medalla de Andalucía, el cantaor jerezano vuelve con Ruido y con él la gran música en uno de sus discos cumbre.